Que una ciudad sea declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco es una buena razón para visitarla. Y no defrauda. Segovia, en concreto su acueducto y la ciudad vieja, lo fue en el año 1985.
El acueducto es la imagen que identifica esta ciudad. La fecha en que fue construído no se sabe con exactitud, pero fue a finales del siglo I o comienzos del II y es la obra de ingeníería romana más importante realizada en España. A mi me impactaron dos hechos al verlo: la capacidad creativa pensando en la época que fue levantado – tiene más de 800 metros de longitud y sn su parte más alta alcanza casí los 30 metros – y en segundo lugar su estado de conservación, habiendo sufrido los rigores meteorológicos de esa zona o distintas guerras.

Otro punto que identifica a Segovia es el Alcázar, del cual se desconoce también la fecha exacta de su construcción siendo su estilo el de la transición del románico al gótico. Era una de las residencias favoritas de los Reyes de Castilla.
