La primera vez que lo visité fue un verdadero descubrimiento. Pasear entre los restos, despacio, dejándote llevar por la imaginación y con una persona que fue mi mejor guía por su pasión por la Historia. Lo curioso es que la segunda vez que visité Roma, al volver a visitarlo, experimenté de nuevo la misma sensación.
Por ello, al tratar de sacar algunas fotos, me olvidé de la gente que visitaba el foro y traté de reflejar detalles y pensarlo en las posibilidades de un revelado en Blanco y Negro.
En estas dos primeras foto muestro el Arco de Septimio Severo y la fachada de la Iglesia de San Lucas y Santa Martina. El Arco de Septimio Severo se encuentra en uno de los extremos del Foro a los pies de la colina del Capitolio. Fue erigido en el año 203. La Iglesia de San Lucas y Santa Martina es en cambio una iglesia barroca aunque está reformada sobre un templo levantado en el año 625:


De los templos de Vespasiano y Tito y de Saturno solo quedan las columnas de los pórticos. Se trata de dos de los monumentos más antiguos conservados. El Templo de Saturno fue construído hacia el 500 ac si bien posteriormente fue reconstruído y está dedicado a esta deidad agrícola. El templo marca el comienzo del Clivus Capitolinus, el antiguo camino que llevaba a la cima del monte Capitolino.
Por su parte el Templo de Vespasiano y Tito fue construído por Domiciano en honor de su padre Vespasiano y de su hermano Tito, ambos divinizados. Solo perduran tres de las columnas.

La Columna de Focas es el último monumento levantado en el Foro Romano, en el siglo II. Fue construído delante de los Rostra y dedicada posteriormente, en el 608, al emperador bizantino Focas.
